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2019

Carrera TRAIL PASO DEL ONSO - BROTO - 2019
Nuestra compañera IRINA ALEKSANDRA, nueva en el club este año, ha querido realizar una crónica de la carrera:
La carrera El paso del Onso fue organizada en un entorno precioso del Pirineo aragonés, fue
toda una experiencia.
Había dos modalidades para participar, la carrera de 12K con el desnivel de 500m D+ y otra de 23K y 1000m D+.
Hasta el último momento yo tenía dudas sobre que recorrido
escoger. La opción de 12K me parecía demasiado corta, pero por otro lado no he hecho nunca
mas de 17 km de distancia y me daba un poco de miedo enfrentarme a algo tan extenso. Pero
como en aquel dicho que “es mejor lamentar lo que se hizo que lo que no lo que no se hizo” he
hecho clic sobre la inscripción de la carrera de 23K. Faltaba una semana y media…
Puesto que era un miembro reciente del club y casi no conocía a nadie, para mi era la
oportunidad de probarme en algo nuevo y también tender los puentes de amistad con la gente
del club que participaban en la carrera, sentirme parte de la causa que nos ha unido y quizá
descubrirme a mí misma enfrentándome a este reto personal.
La mañana ha amanecido con lluvia y el pronóstico para el resto del dia no era muy
esperanzador, aun así, había mucha gente que no ha renunciado a correr a pesar de ello. Yo
estaba algo nerviosa, emocionada con todo que estaba viendo a mi alrededor. Me faltaba por
conocer al equipo de nuestro club, hemos quedado en el bar cerca desde donde salíamos a
correr, y cuando me acerque y me presente, he recibido un cálido saludo por parte de todos
que me ha dejado algo mas tranquila, al menos ya tenia una referencia del grupo y la gente era
majísima. Y puesto que yo no tenia la ropa del club, una chica me ha dejado prestada su
camiseta rotulada del club y así me he sentido aún mas parte del equipo.
A la salida de la carrera había muchísima gente, creo que era el momento de mas nervios y de
mas tensión, pero ha pasado a la acción en el momento que han dado startup y toda esta
tensión se ha convertido en la energía cinética de movimiento.
Empezamos a correr en llano, unos 5 km a ritmo bastante rápido, he tenido la sensación que la
ola de la gente te llevaba y estabas dentro de la corriente, aun así, era más rápido de lo que yo
esperaba y me empezaba a perder la respiración y las pulsaciones se me han disparado. No
tuve el momento de recuperarme antes de la primera subida donde, si no fuera por la mano
amiga que me ha animado, motivado e incluso hubo tramo de empujarme literalmente por la
espalda, no hubiera podido seguir la carrera. Esta ayuda fue crucial para que yo pudiera
recuperarme subiendo y continuar la marcha. Otra cosa importante que he descubierto para
mí, eran los geles. No les daba importancia y no los he llevado encima, pensando que una
buena alimentación antes de la carrera y los avituallamientos (que eran 5 en todo el recorrido)
fueran suficientes. Pues no, y adelantando, hay que llevar geles encima, sales, e importatisimo
¡¡hacer calentamiento antes y el estiramiento después y estar bien hidratado!!
La primera subida era brutal, yo ya me desesperé y ni pensaba en que esto se hará plano en
algún momento. Pero, como suele pasar, al final del túnel siempre hay luz y por fin el terreno
ha dejado de ser tan hostil y el desnivel se ha suavizado considerablemente, entonces es allí
cuando me ha entrado esta sensación de libertad absoluta, y me he empezado a fijarme en el
paisaje, a disfrutar de la velocidad de trote, de los senderos que estábamos recorriendo, de la
gente que nos estaba saludando y animando desde la calles; me ha hecho especial gracia e
ilusión que los de Cuarte éramos tantos que la gente al final han quedado con el nombre del
club y decían “anda esta chica también es de Cuarte” viéndome pasar… en fin, era todo muy
sorprendente y agradable.
En el km 10 he empezado a tener calambres en le pie derecho, y otra vez un compañero del
grupo de me “salvado” dándome sales. Yo creo que no solo las fuerzas propias, que también lo
son, sino el espíritu de equipo, esa complicidad hace que hagas un esfuerzo extra por tu parte
para seguir adelante.
El tramo mas complicado era la bajada después del puente del paso del onso, la piedra estaba
húmeda y resbalaba, creo que solo los valientes se atrevían a correr este tramo, yo me he ido
despacio intentando no lesionarme. Resumiendo, corría donde podía correr y andaba donde
no lo veía tan claro. Hay que saber escuchar a tu cuerpo e intentar seguir los consejos de la
gente que tienen algo de experiencia en esto.
Me ha dado mucha rabia no llevar la cámara de fotos, porque hemos pasado por unos sitios
increíblemente bonitos, unas panorámicas dignas de un postal, un bosque de hadas, las
praderas y senderos de piedra, todo muy autentico y fascinante. También el tiempo nos ha
favorecido, ha dejado de llover y ha salido el sol, y eso a pesar de las predicciones de 100% de
probabilidad de lluvia fuerte!! Vamos, que tuvimos una suerte inimaginable aquel día¡!!
Creo que la variedad de tramos y paisajes dentro de la ruta la han hecho tan llevadera y
amena. Tanto que a la hora de terminarla no se notaban los kilómetros recorridos, sino la
cantidad de imágenes tan bonitos acumulados que rondaban dentro de la cabeza.
Lo mas gratificante de toda la carrera era cruzar la meta, con la sensación de orgullo propio de
haber llegado, haber superado a sí misma, una sensación enorme de satisfacción y ganas de
enfrentarte a mas retos. Ver a la gente de mi equipo, todos juntos, todos sonrientes con los
mismos sentimientos en la cara, ¡¡ha sido otra alegría para mí!! Y que bien sabe la cerveza
después de hacer 23km¡!!
En resumen, una experiencia inolvidable en todos los sentidos. Desde luego es algo que
merece la pena hacer y vivir al menos una vez, pero siempre contando con tus posibilidades y
siendo realista. Yo no arrepiento hacer la carrera de 23k cuando podía haber escogido la de
12k. como dicen lo que no te mata te hace mas fuerte, así que a por nuevos retos, con mas
ganas y sobre todo la preparación para poder superar con éxito lo que te propones.
Gracias a todos y todas por el apoyo que había recibido, los consejos que no tenían precio y
poder compartir este momento con todos vosotros.